El color en el diseño arquitectónico

Hablar del color como parte de un diseño arquitectónico es un tema que no se debe dejar al azar o sin importancia, pues un buen diseño puede destrozarse por una mala decisión al momento de aplicar colores o de combinarlos.

Es importante entender que los colores pueden causar emociones muy distintas dependiendo de la persona que los percibe, al igual que pasa con el arte en general. Cada persona percibe y reacciona distinto a un mismo color. Por eso el tema de escoger colores para aplicar en un proyecto puede convertirse en un problema si se quiere enfocar desde un punto de vista psicológico.

Selecting Paint Chips

Un punto de partida para tomar la decisión al momento de escoger la pintura de un proyecto es el espacio. Hay un código que dice que los colores claros hacen que los espacios se vean más amplios y que los colores oscuros los reducen. Hay otro código que divide lo colores en cálidos y fríos. Estos códigos son totalmente ciertos y nos deben servir como punto de partida al momento de elegir la gama de colores que predominará en nuestros proyectos. Pero todo el abanico de colores que se enmarca dentro de cada uno de estos códigos puede llegar a complicar el tema de buscar colores para un proyecto, por lo que hay otras consideraciones que nos pueden ayudar y que con el tiempo simplifican el tema. Uno puede ser la existencia de logotipos o marcas que ya tienen ciertos colores aprobados por el cliente, por lo que se puede buscar colores que resalten las marcas o las complementen. Esta es una buena técnica al momento de escoger colores para un proyecto. Otra técnica es interpretar o determinar los gustos del cliente. Los proyectos se ganan en el momento de que el cliente se identifica con el diseño y parte de esta identificación se puede lograr con el color que se escoge. A pesar de que hay colores difíciles de utilizar como el negro, el rojo, el morado, entre otros, si el cliente se identifica en ellos los podemos proponer, siempre buscando el equilibrio y la intención del proyecto. En los proyectos en que el mobiliario ya existe y es un elemento importante dentro del espacio, lo mejor es no competir con ellos, es mejor utilizar gamas neutras como blancos, beiges, cremas o tonalidades suaves, que no van a opacar el protagonismo que puedan tener estos elementos. Si se quiere sentir frescura o naturalidad en un espacio se pueden proponer colores que se identifiquen con este tema como verdes y cafés, siempres matizándolos o dando respiros visuales con blancos o beiges. Cada proyecto se debe relacionar con algún color para poder partir de algo concreto y buscar las combinaciones que pueden funcionar.

Hay otros factores que pueden ayudarnos a determinar los colores en un proyecto, enfocados al cliente y al uso del espacio. En proyectos donde queremos que el usuario permanezca más tiempo dentro del espacio es mejor usar colores suaves combinados con algunos colores de la gama de cálidos pues genera espacios más confortables. Si queremos que el usuario esté poco tiempo o no se distraiga es mejor utilizar colores fríos como azules y sus tonalidades. Si queremos resaltar elementos dentro como en las galerías de arte o en que distribuyan variedad de productos, es mejor usar colores neutros como blancos, beiges, grises claros, etc.

Los colores claros reflejan mejor la luz por lo que si queremos espacios muy iluminados, debemos de utilizar estos colores. Los colores oscuros absorben la luz, por lo que si queremos dirigir la iluminación a ciertos lugares para resaltar algo o a alguien es mejor utilizar colores oscuros para lograr este efecto.

Finalmente puede servir como punto de partida para escoger los colores de un proyecto, determinar si la arquitectura a utilizarse se identifica con algún estilo específico, pues por lo general, los estilos arquitectónicos vienen acompañados de colores que los identifican. El minimalismo minimiza el uso del color y utiliza los colores claros como base fundamental del estilo. El estilo industrial también utiliza colores muy primarios y metálicos para dar el efecto industrial que lo caracteriza. La arquitectura mediterránea también tiene colores que la identifican, etc. Los estilos nos pueden dar la pauta para proponer el color dentro de un proyecto.

Es importante poder despojarnos de nuestros gustos personales para abrirnos al uso del color y llegar a satisfacer mejor a nuestros clientes.