Agentes nocivos de la madera

Las principales causas de la degradación de la carpintería de madera al exterior son: las radiaciones solares, el agua, los hongos y los insectos. Mientras que las dos primeras afectan tanto a la madera como a la película de barniz o recubrimiento, las otras dos afectan tan sólo a la madera.

agentes_nocivos solRadiaciones solares

La luz solar que llega a la superficie terrestre está constituída de un amplio espectro de radiaciones que pueden dividirse en tres clases:

  1. Radiaciones Ultravioletas: es el 5% de la luz solar. Tiene una elevada energía que le permite penetrar en profundidad en la madera después de atravesar la película de barniz. Su acción es destructiva tanto en la madera como en el barniz.
  2. Radiaciones Visibles: es el 45% de la luz solar. No tiene energía suficiente para romper las uniones de los grupos químicos. Causa variaciones del color de la madera.
  3. Radiaciones Infrarrojas: es el 50% restante de la luz solar. Es la parte de la luz que transporta el calor y a través del que se aceleran todos los fenómenos de degradación.

agentes_nocivos aguaEl agua

El agua, en todas sus formas (lluvia, nieve, niebla, condensación nocturna, humedad) atraviesa la película de barniz, afectando principalmente a la madera. Este continuo cambio del agua con el ambiente es la causa los siguientes problemas: En la interfase madera-barniz una serie de variaciones dimensionales de la madera (hinchazón y encogimiento) que la película de barniz se esfuerza a compensar produciéndose la separación de la película de barniz de la madera.

agentes_nocivos hongosHongos

Los hongos pueden ser distintos, en función de su capacidad de difusión en la madera: Con desarrollo exclusivo en superficie son más conocidos como mohos. Tienen el aspecto pulverulento o lanuginoso con un color que varía del verde-negro al amarillo-pardo. Pueden ser eliminados fácilmente de la superficie.

Los hongos de la pudrición son también el origen de las alteraciones cromáticas de la madera, que acompañan la fase inicial del ataque incluso antes que la resistencia mecánica y el peso específico sean sustancialmente modificados.

agentes_nocivos insectosInsectos

Los principales insectos que atacan la madera (los llamados perforadores de la madera, ya que excavan y construyen galerías en el interior de la madera). El periodo de crecimiento de la larva puede variar de meses a años (en función de la especie y de varios factores ambientales). Durante este periodo la larva cava largas galerías en el interior ingiriendo la madera y pasando de la fase de pupa o ninfa a la de insecto perfecto. Este sale finalmente de la madera perforando el diafragma que lo separa del exterior para reproducirse. Las termitas atacan la madera de forma desvastadora y sin que desde el exterior, pueda percibirse. Sólo cuando el daño es muy grande es apreciable. Las termitan generalmente establecen sus colonias en raíces viejas o en trozas de madera sepultadas en el suelo. Desde aquí y a través de galerías pueden alejarse en busca de comida y atacando las estructuras en madera y todo tipo de elementos de la construcción.

Resistencia de algomerados, MDF y melaminas

En las maderas de anglomerados, la acción de la humedad provoca deformaciones y degradaciones de sus propiedades. Se curva y pandea por su peso propio; el embalaje y el almacenamiento
son importantes para su manejo.

En el caso de la melamina, este material ha demostrado tener cierta resistencia a la luz solar, la humedad, al moho, los parásitos y a las hormigas. Además es muy resistente al deterioro que produce un cigarrillo encendido, no obstante si esta expuesto a brasas sucesivos puede que la superficie brote ampollas. Los recubrimientos melamínicos pueden durar muchos años, mas de 30 sin deterioro, pero es importante tener en cuenta que el recubrimiento melamínico está adherido a paneles de aglomerado y este aglomerado tiene a deteriorarse fácilmente si se encuentra en condiciones de humedad o excesivo calor. Y una vez que el aglomerado se altera, la melamina empieza a desprenderse. Es vital no permitir que el agua se filtre en las juntas de los gabinetes de la cocina para evitar que se humedezca el aglomerado y se hinche, provocando el astillamiento y desprendimiento de la melamina.